Diferencia Entre Cigarra Y Langosta
Los insectos más ruidosos del verano y las plagas que han devastado cosechas durante milenios: si cigarras y langostas son parientes cercanos? A primera vista, ambos comparten similitudes que confunden incluso a observadores experimentados. Pero la realidad es sorprendentemente distinta. Las cigarras cantan desde los árboles mientras las langostas devoran campos enteros en cuestión de horas. Uno es un maestro de la paciencia subterránea: el otro, un nómada aéreo impulsado por el hambre colectiva. Si alguna vez confundiste estos dos insectos, o simplemente quieres descubrir qué los hace tan únicos, este recorrido te revelará diferencias que van mucho más allá de su apariencia. Prepárate con el fin de entender por qué uno es un símbolo de verano y el otro, una pesadilla agrícola que ha marcado la historia humana.
¿Qué Es Una Cigarra?
Las cigarras son insectos del orden Hemiptera, específicamente de la familia Cicadidae. No son saltamontes ni langostas, aunque frecuentemente se las confunde con estos últimos. Existen más de 3,000 especies de cigarras distribuidas en todos los continentes excepto la Antártida, y cada una ha desarrollado adaptaciones fascinantes con el fin de sobrevivir.
Estos insectos son conocidos principalmente por su canto estridente durante los meses cálidos, un sonido que marca el ritmo del verano en muchas regiones. Pero hay mucho más detrás de ese zumbido característico que resuena en bosques y jardines.
Características Físicas De Las Cigarras
Las cigarras presentan un cuerpo robusto y compacto que puede medir entre 2 y 5 centímetros de longitud, dependiendo de la especie. Su característica más distintiva son sus ojos prominentes, ubicados a los lados de una cabeza ancha. También, poseen tres ocelos (ojos simples) dispuestos en forma triangular entre los ojos compuestos.
Sus alas son transparentes y membranosas, con una textura que recuerda al celofán. Cuando están en reposo, las alas se pliegan como un techo sobre el abdomen, creando una silueta inconfundible. El color general varía entre tonos marrones, negros y verdes, con patrones que les permiten camuflarse contra la corteza de los árboles.
Una característica peculiar es su aparato bucal: las cigarras tienen un rostro punzante-suctor especializado con el fin de perforar la corteza y extraer la savia del xilema de los árboles. No mastican hojas ni destruyen cultivos, contrario a lo que muchos creen.
Ciclo De Vida Y Comportamiento
El ciclo de vida de las cigarras es uno de los fenómenos más extraordinarios del reino insectos. Algunas especies, conocidas como cigarras periódicas, permanecen bajo tierra como ninfas durante 13 o 17 años, sí, has leído bien, más de una década esperando el momento perfecto con el fin de emerger.
Durante su fase subterránea, las ninfas se alimentan de la savia de las raíces de los árboles, creciendo lentamente en la oscuridad. Cuando finalmente llega su momento, millones de ninfas emergen simultáneamente en un espectáculo natural sincronizado que desconcierta a los científicos hasta el día de hoy.
Una vez en la superficie, las ninfas trepan por troncos y ramas, mudan su exoesqueleto y emergen como adultos alados. Su vida adulta es breve, apenas unas semanas, dedicada exclusivamente a la reproducción. Los machos producen su característico canto mediante órganos especializados llamados timbales, ubicados en su abdomen, con el fin de atraer a las hembras. Después del apareamiento, las hembras depositan sus huevos en ranuras que cortan en las ramas, y el ciclo comienza nuevamente.
¿Qué Es Una Langosta?
Las langostas son, en esencia, saltamontes que han experimentado una transformación dramática tanto física como conductual. Pertenecen al orden Orthoptera y a la familia Acrididae. Lo fascinante es que muchas especies de langostas comienzan su vida como saltamontes solitarios e inofensivos, pero bajo ciertas condiciones ambientales, se transforman en las plagas devastadoras que conocemos.
Esta metamorfosis, conocida como fase gregaria, convierte insectos individuales en miembros de enjambres masivos que pueden contener miles de millones de individuos y cubrir cientos de kilómetros cuadrados. Es una de las transformaciones más dramáticas en el mundo natural.
Características Físicas De Las Langostas
Las langostas tienen un cuerpo alargado y cilíndrico que puede medir entre 3 y 7 centímetros en su fase adulta, aunque algunas especies tropicales alcanzan tamaños mayores. Su cabeza además pequeña en proporción al cuerpo comparada con las cigarras, y sus antenas son relativamente cortas.
La característica más notable de las langostas son sus patas traseras extremadamente desarrolladas, diseñadas con el fin de saltos poderosos que pueden propulsarlas hasta 20 veces la longitud de su cuerpo. Estas patas presentan fémures robustos con músculos potentes que actúan como resortes biológicos.
Sus alas son largas y delgadas, perfectamente adaptadas con el fin de vuelos sostenidos que pueden durar horas. A diferencia de las cigarras, las langostas son voladoras excepcionales capaces de recorrer más de 150 kilómetros en un solo día cuando forman enjambres. El color de su exoesqueleto cambia según la fase: en fase solitaria pueden ser verdes o marrones, mientras que en fase gregaria adquieren tonos amarillos, naranjas o rosados brillantes.
Su aparato bucal es de tipo masticador, equipado con mandíbulas poderosas capaces de cortar y triturar material vegetal con eficiencia aterradora.
Ciclo De Vida Y Comportamiento En Enjambres
El ciclo de vida de las langostas es relativamente corto comparado con las cigarras. Desde huevo hasta adulto, el proceso puede completarse en apenas 2 a 6 meses, dependiendo de las condiciones ambientales y la especie.
Las hembras depositan sus huevos en el suelo, generalmente en áreas arenosas. De estos huevos emergen ninfas que pasan por varias mudas (estadios) previo a alcanzar la madurez. Durante este desarrollo, algo extraordinario puede ocurrir: si las ninfas se encuentran en alta densidad poblacional, provocada por sequías que concentran los recursos, comienzan a liberar feromonas que desencadenan cambios genéticos y hormonales.
Esta transformación de fase solitaria a gregaria no solo cambia su apariencia, sino también su comportamiento. Las langostas gregarias se vuelven altamente sociales, formando grupos que se mueven y se alimentan juntos. Los enjambres resultantes son fenómenos apocalípticos: la plaga de langostas del desierto en África Oriental en 2020 cubría más de 2,400 kilómetros cuadrados y contenía aproximadamente 200 mil millones de individuos.
Una vez formado, el enjambre se mueve impulsado por el hambre colectiva, devorando toda vegetación a su paso y causando devastación agrícola masiva.
Principales Diferencias Morfológicas
Aunque ambos son insectos, las diferencias morfológicas entre cigarras y langostas son profundas y reflejan sus estilos de vida completamente distintos.
Tamaño Y Estructura Corporal
Las cigarras presentan un cuerpo más robusto y compacto, similar a un barril, con una cabeza ancha que parece desproporcionadamente grande en relación con el tórax. Su silueta además redondeada, casi rechoncha, diseñada con el fin de aferrarse firmemente a la corteza de los árboles.
Las langostas, por contraste, tienen un cuerpo alargado y aerodinámico que facilita tanto el salto como el vuelo prolongado. Su estructura es la de un atleta diseñado con el fin de el movimiento rápido y la resistencia.
Otra diferencia fundamental está en las patas: las cigarras tienen patas relativamente cortas y delgadas, poco adaptadas con el fin de el salto. Su función principal es sujetarse a superficies verticales. Las langostas, en cambio, poseen esas patas traseras masivas y musculosas que funcionan como catapultas biológicas.
El aparato bucal también revela sus distintos estilos de vida: el rostro perforador de la cigarra es fino y tubular, diseñado con el fin de taladrar y succionar, mientras que las mandíbulas trituradoras de la langosta son robustas y visibles, perfectas con el fin de masticar material vegetal resistente.
Alas Y Capacidad De Vuelo
Las alas cuentan historias diferentes. Las cigarras poseen alas transparentes con nervaduras marcadas que crean patrones distintivos. Estas alas son relativamente cortas en proporción al cuerpo y están diseñadas con el fin de vuelos breves y torpes entre árboles cercanos. No son insectos migratorios: su vuelo además una herramienta de escape o con el fin de cambiar de árbol que un medio de transporte a larga distancia.
Las langostas, en cambio, tienen alas especializadas con el fin de vuelos sostenidos y de larga distancia. Sus alas anteriores (tegminas) son más estrechas y coriáceas, protegiendo las alas posteriores membranosas que proporcionan la mayor parte de la sustentación durante el vuelo. Esta configuración les permite volar durante horas, aprovechando corrientes de aire con el fin de conservar energía durante migraciones masivas.
La diferencia en capacidad de vuelo no es trivial: una cigarra raramente vuela más de unos metros, mientras que las langostas migratorias pueden cruzar mares y continentes, convirtiéndose en amenazas transnacionales con el fin de la seguridad alimentaria.
Diferencias En Hábitat Y Distribución Geográfica
El hábitat preferido de cada especie refleja sus necesidades ecológicas únicas y explica por qué raramente los encontrarás en los mismos lugares.
Las cigarras son habitantes obligados de áreas arboladas. Bosques, parques urbanos, huertos y cualquier zona con suficiente cobertura arbórea son su hogar. Necesitan árboles no solo con el fin de alimentarse de savia, sino también con el fin de completar su extraordinario ciclo de vida subterráneo. Las raíces de los árboles son su línea de vida durante años o décadas. Por esta razón, las encontrarás principalmente en regiones templadas y tropicales con vegetación perenne o de hoja caduca. Son particularmente abundantes en América del Norte, el Mediterráneo, Asia y Australia.
Las langostas, en contraste, prefieren hábitats abiertos: pastizales, sabanas, zonas semiáridas y tierras agrícolas. Necesitan espacios donde puedan moverse libremente en grandes grupos y donde exista vegetación herbácea abundante. Las especies más devastadoras, como la langosta del desierto (Schistocerca gregaria), habitan regiones áridas y semiáridas de África, Medio Oriente y Asia.
La distribución geográfica también difiere significativamente. Las cigarras son relativamente sedentarias, cada generación emerge aproximadamente en la misma área donde sus padres depositaron los huevos. Las langostas, especialmente en fase gregaria, son nómadas extremos que pueden invadir territorios a miles de kilómetros de sus zonas de reproducción originales.
Esta diferencia tiene implicaciones prácticas importantes: si vives en una ciudad arbolada, probablemente escucharás cigarras cada verano. Pero a menos que vivas en regiones propensas a plagas de langostas, es posible que nunca veas un enjambre en tu vida, aunque cuando aparecen, las consecuencias son imposibles de ignorar.
Alimentación: Herbívoras Vs Destructoras
Aquí encontramos quizás la diferencia más importante desde la perspectiva humana y ecológica: el impacto de sus hábitos alimenticios.
Las cigarras son consideradas alimentadoras benignas. Se alimentan exclusivamente de savia del xilema, el fluido que transporta agua y minerales desde las raíces hasta las hojas de los árboles. Este líquido es nutricionalmente pobre, lo que explica por qué las cigarras deben consumir grandes cantidades. Pero, el impacto en los árboles es mínimo. Un árbol saludable puede soportar docenas de cigarras alimentándose simultáneamente sin sufrir daño significativo.
El mayor daño que pueden causar las cigarras ocurre cuando las hembras cortan ranuras en las ramas jóvenes con el fin de depositar huevos. Estas incisiones pueden provocar que las puntas de las ramas se marchiten, un fenómeno llamado “flagging.” Aun entonces, esto raramente mata al árbol y generalmente afecta solo a árboles jóvenes o recién plantados.
Las langostas, por otro lado, son devoradoras polífagas, comen prácticamente cualquier materia vegetal disponible. Cultivos, pastos, hojas, corteza, frutas, flores: nada escapa a su voracidad. Una langosta individual puede consumir su propio peso en vegetación cada día, lo cual no suena impresionante hasta que consideras que un enjambre de tamaño moderado puede devorar la misma cantidad de alimento que 35,000 personas en 24 horas.
Los registros históricos están llenos de plagas de langostas que causaron hambrunas masivas. La plaga bíblica de Egipto, las devastaciones en las Grandes Llanuras americanas durante el siglo XIX, y las crisis actuales en África Oriental demuestran que las langostas representan una de las amenazas naturales más serias con el fin de la seguridad alimentaria humana.
Mientras las cigarras son cohabitantes pacíficos de nuestros árboles, las langostas son competidores directos por nuestros recursos alimenticios, y en esa competición, tienen ventaja en números, movilidad y apetito implacable.
Sonidos Y Comunicación: Una Distinción Clave
Si hay algo que distingue inmediatamente a estos insectos, es la forma en que se comunican acústicamente.
Las cigarras son los insectos más ruidosos del planeta, capaces de producir sonidos que alcanzan los 120 decibeles, comparable al volumen de una motosierra o un concierto de rock. Este canto característico es producido exclusivamente por los machos usando órganos especializados llamados timbales, ubicados en la base del abdomen.
Los timbales son membranas rígidas que los músculos contraen y relajan rápidamente, produciendo clics que resuenan en cámaras de aire dentro del abdomen del insecto. Cada especie tiene su “canción” distintiva, lo que permite a las hembras identificar machos de su propia especie en un coro cacofónico donde múltiples especies cantan simultáneamente.
El propósito es claro: atracción sexual. Los machos cantan con el fin de anunciar su presencia y calidad genética. , las cigarras pueden dañar su propia audición con estos sonidos, entonces que poseen un mecanismo que “apaga” sus oídos mientras cantan, una solución evolutiva ingeniosa al problema del ruido autogenerado.
Las langostas también producen sonidos, pero de manera completamente diferente y con menor intensidad. Utilizan la estridulación: frotan sus patas traseras contra las alas anteriores, creando un sonido áspero similar a un chirrido. Algunas especies también producen crepitaciones con sus alas durante el vuelo.
Estos sonidos tienen funciones variadas: defensa contra depredadores, comunicación durante el cortejo, y posiblemente coordinación dentro de los enjambres. Pero, la comunicación de las langostas depende más de señales visuales y químicas (feromonas) que de sonidos, especialmente la formación y movimiento de enjambres.
Entonces que si escuchas ese zumbido ensordecedor en un caluroso día de verano, puedes estar seguro de que son cigarras proclamando su búsqueda de pareja, no langostas preparándose con el fin de devorar tu jardín.
Impacto Ecológico Y En La Agricultura
El rol ecológico de estos insectos y su impacto en los sistemas humanos no podrían ser más diferentes.
Las cigarras desempeñan funciones ecológicas sorprendentemente beneficiosas. Cuando emergen en números masivos, representan una explosión de biomasa que alimenta innumerables depredadores: aves, mamíferos, reptiles, arácnidos e incluso otros insectos. Esta abundancia temporal permite que poblaciones de depredadores prosperen, creando efectos en cascada por todo el ecosistema.
También, cuando las cigarras mueren después de reproducirse, sus cuerpos se descomponen y enriquecen el suelo con nitrógeno y otros nutrientes. Estudios han demostrado que los bosques experimentan un “pulso de nutrientes” después de emergencias masivas de cigarras, beneficiando el crecimiento de las plantas durante años posteriores.
Su impacto agrícola es negligible. Ocasionalmente, pueden causar daño estético a árboles ornamentales jóvenes, pero raramente afectan cultivos agrícolas importantes. , muchas culturas humanas han aprovechado las emergencias de cigarras como fuente de proteína, consumiéndolas fritas o tostadas, un recurso alimenticio gratuito que aparece periódicamente.
Las langostas, en contraste, son consideradas una de las plagas agrícolas más destructivas de la historia. Un solo enjambre puede destruir cosechas enteras en horas, amenazando la subsistencia de millones de personas. La Organización de las Naciones Unidas con el fin de la Alimentación y la Agricultura (FAO) mantiene sistemas de vigilancia y respuesta específicamente con el fin de combatir plagas de langostas.
El costo económico es astronómico. La plaga de langostas en África Oriental de 2019-2021 amenazó la seguridad alimentaria de más de 20 millones de personas y requirió cientos de millones de dólares en operaciones de control que incluyeron fumigaciones aéreas masivas con pesticidas.
Ecológicamente, las langostas también tienen su rol: redistribuyen nutrientes a través de grandes distancias, sus excrementos fertilizan áreas que sobrevuelan, y sirven como alimento con el fin de numerosos depredadores. Pero, su impacto negativo en los sistemas agrícolas humanos eclipsa cualquier beneficio ecológico en la perspectiva humana.
Mientras que puedes celebrar la llegada de las cigarras como una señal del verano, la aparición de langostas en tu región es motivo de alarma inmediata y movilización de recursos con el fin de proteger los cultivos.








